Aumento del capital de financiamiento agropecuario a través del Banco Agrario y COFIDE, con líneas verdes ligadas a prácticas sostenibles.
Integrar al 50% de pequeños productores en cadenas de valor formales, promoviendo cooperativas, seguros climáticos y bioeconomía rural.
Establecer un Sistema Nacional de Bioeconomía Agraria, que impulse cadenas productivas en agroindustria, farmacéutica, textil y energía limpia, vinculadas con mercados internacionales.
Implementar el Programa de Empleo Productivo Rural en reforestación, terrazas, fitotoldos, revestimiento de canales y caminos vecinales.
Reactivar el PRONAMACHCS como programa base de asistencia rural integral.
Desarrollo de un Catastro Alimentario Nacional, identificando capacidades productivas y vulnerabilidades por región.
Ampliación de la asistencia técnica a la agricultura familiar, incorporando tecnologías postcosecha y climáticamente resilientes, con énfasis en semillas certificadas, fertirriego y diversificación de cultivos.
Promoción de la defensa comercial del agro peruano con medidas antidumping y licencias estacionales para proteger la producción nacional.
Impulso de plantas de procesamiento para papa, leche, quesos, cacao, fibra de alpaca y otros productos de alto potencial, vinculadas a modelos de economía circular (empaques biodegradables, reutilización de residuos, energía limpia).
Implementación de un Plan Cadenas de Frío y Acopio Productivo, reduciendo pérdidas postcosecha del 30–40% y asegurando inocuidad.
Promoción de la integración de la agricultura familiar en cadenas de valor de la gastronomía y agroindustria nacional, para mejorar ingresos y reducir pobreza rural.
Fortalecimiento del INIA, universidades e institutos para liderar la innovación en semillas certificadas, mecanización y bioeconomía.
Incorporación de zonas de baja productividad a actividades forestales sostenibles, bajo contratos con orden jurídico e incentivos tributarios.
Impulso de programas de comercio justo y sostenible para productores de café, cacao, quinua, cañihua, otros productos amazónicos y andinos, conectándolos a mercados premium.
Entrega de 5,000 tractores financiados por el Estado y crear centros de mecanización compartida para pequeños productores.
Desarrollo de un sistema nacional de ordenamiento territorial agrícola, integrando prospección climática e inteligencia de mercados.
Creación de plataformas digitales de trazabilidad, precios e inocuidad, vinculadas a la estrategia de bioeconomía y agronegocios sostenibles.
Fomento de cooperativas y modelos asociativos que permitan escalar producción para mercados nacionales e internacionales, inspirándose en casos exitosos como ACOPAGRO (cacao en San Martín).
Desarrollo de plataformas logísticas y centros de acopio con cadena de frío para reducir pérdidas poscosecha.
Ejecución del Programa Nacional de Infraestructura del Campo, priorizando electrificación rural productiva y cadenas de frío.